Parece mentira, sin querer sin saber, aún avisándome de ello, vuelvo a estar enamorada. Mi "príncipe" (y pongo comillas porque dejé de creer en ellos hace más bien poco), desaparece algunas noches y yo sorprendida, me doy cuenta que no puedo dormir si no es con él...
Es algo físico? psicológico? Las dos cosas? A partir de que momento empiezas a depender de alguien? Parece precioso en las comedias románticas o cuando te lo cuenta otra persona, pero Oh no, no cuando lo sientes tu...
Sé las connotaciones negativas que acarrea todo aquello descrito hace tan solo unos segundos no quiero dejar de ser yo misma ni tampoco me gusta la sensación que acciones tan simples como comer, ver la TV, o pasear por casa estén vacías tan solo porque él no esta... Supongo que ahora es trabajo mío ser responsable, ordenar mis ideas y sentimientos para no dejar de ser yo y llegar a ser una astuta funambulista para no caer ni a un lado ni al otro. Arduo objetivo, pero habrá que intentarlo no? No, debo hacerlo.
P.D: Quizás todos los hombres sean como una droga, a veces te deprimen y a veces te suben a las nubes (Carrie Bradshaw. Sexo en Nueva York)



No hay comentarios:
Publicar un comentario